Las patas de tu perro pisan calles, banquetas y parques donde la gente escupe, orina, tira basura y derrama químicos.
Después, esas mismas patas se suben a tu sillón, a tu cama y terminan en la boca de tu perro cada vez que se lame.
Aunque muchas veces no lo notamos, todos los días los perros pueden traer sustancias y organismos peligrosos pegados en las patas.
Estas son las 10 cosas más peligrosas que tu perro puede llevar a casa después de un paseo.
1. Orina ajena
Las patas de tu perro pisan orina de otros perros, gatos callejeros e incluso de personas.
La orina puede contener amoniaco y bacterias como la leptospira, capaz de transmitirse a humanos y provocar daños hepáticos y renales graves.
Cuando tu perro se lame las patas, termina ingiriendo todo eso.
2. Heces
Aunque no veas restos visibles, basta con pisar una zona donde otro animal defecó.
En el suelo pueden quedar bacterias como E. coli, Salmonella y Giardia, además de huevos de parásitos que sobreviven durante semanas.
Estas infecciones son una causa frecuente de diarreas tanto en perros como en niños pequeños que gatean por la casa.
3. Bacterias resistentes
Las banquetas y calles acumulan bacterias expuestas constantemente a contaminantes y antibióticos urbanos.
Algunas pueden provocar infecciones de piel difíciles de tratar, tanto en el perro como en las personas que lo acarician.
4. Hongos
Los charcos, el pasto húmedo y los pisos mojados dejan esporas atrapadas entre los dedos y almohadillas.
Esto puede causar dermatitis, mal olor persistente y, en casos más avanzados, lesiones que requieren tratamientos veterinarios prolongados.
5. Garrapatas
Muchas veces se esconden entre los dedos, una zona que casi nadie revisa.
Las garrapatas transmiten enfermedades como ehrlichiosis y babesiosis, que pueden ser mortales para los perros y también afectar a los humanos.
Una sola garrapata es suficiente para causar un problema serio.
6. Pulgas
Una sola pulga hembra puede poner hasta 50 huevos al día.
En menos de dos semanas, tu casa puede terminar infestada.
Además, las pulgas provocan dermatitis alérgica, una de las causas más comunes de consulta veterinaria.
7. Químicos tóxicos
Gasolina, aceite de motor, pesticidas, cloro de albercas, anticongelante y otros químicos quedan en el suelo y se adhieren fácilmente a las patas.
Muchos de ellos son tóxicos cuando el perro se lame.
El anticongelante, por ejemplo, puede ser letal incluso en cantidades mínimas.
8. Espigas
Las espigas son semillas secas con forma de flecha que pueden clavarse en la piel.
Con el tiempo migran hacia el interior del cuerpo y pueden llegar a pulmones, oídos u órganos internos.
En muchos casos terminan requiriendo cirugía.
9. Vidrio y objetos filosos
Las almohadillas de los perros no tienen la misma sensibilidad que nuestros pies.
Por eso, muchos siguen caminando aun teniendo cortes profundos sin mostrar dolor.
Cuando finalmente notas la herida, ya puede haber infección.
10. Parásitos
Parásitos como anquilostomas y ascárides viven en tierra contaminada y pueden atravesar la piel.
Algunos son zoonóticos, lo que significa que pueden transmitirse del perro a las personas, especialmente a los niños.
¿Qué hacer para proteger a tu perro?
No necesitas lavar las patas con jabón después de cada paseo.
Lo más importante es mantener una rutina simple de revisión y limpieza.
• Revisa entre los dedos y las almohadillas al regresar a casa.
• Busca espigas, heridas, garrapatas o cuerpos extraños.
• Limpia las patas con una toalla húmeda o con toallitas especiales para perros.
• Evita usar toallitas de bebé, ya que muchas contienen alcohol y pueden resecar la piel.
• Después de caminar en pasto alto o en temporada de garrapatas, revisa con más cuidado.
• Mantén al día las desparasitaciones internas y externas recomendadas por tu veterinario.
Cinco minutos pueden evitar muchos problemas
Dedicar unos minutos a limpiar y revisar las patas de tu perro después del paseo puede ayudarte a prevenir infecciones, infestaciones, lesiones y visitas de emergencia al veterinario.
