Tu cerebro no vuelve a ser el mismo después de ser mamá, la ciencia lo confirma

Después de convertirse en mamá, una mujer puede sentirse más sensible, distraída o diferente.
Y no es exageración.
Durante el embarazo, su cerebro comienza una transformación que puede continuar después del parto y permanecer durante años.
Algunas zonas relacionadas con las emociones y la capacidad de reconocer las necesidades del bebé se reorganizan.
Incluso puede disminuir temporalmente la materia gris en ciertas áreas.
Pero eso no significa que su cerebro esté dañado.
Los científicos creen que podría ser una forma de adaptación para responder con mayor sensibilidad a los gestos, sonidos y necesidades del recién nacido.
Después del parto, algunos de estos cambios comienzan a revertirse, mientras que otros pueden mantenerse durante más tiempo.
Las hormonas, el estrés y la falta de descanso también influyen en la manera en que cada mujer vive esta etapa.
Por eso, cuando una mamá dice que ya no se siente como antes, quizá tenga más razón de la que imaginamos.
Su cuerpo no fue lo único que cambió.
Su cerebro también tuvo que adaptarse para cuidar una nueva vida.


