👉👉 Si tienes deudas con tiendas, bancos o financieras… relájate un segundo. Porque no puedes ser encarcelado sólo por deber dinero. Sí: estás leyendo bien. En México la prisión de deudas está prohibida.
✅ Lo que debes saber como prioridad
El Artículo 17 de la Constitución Mexicana dice que nadie puede ser privado de la libertad solo por deudas de carácter civil o comercial.
Eso significa: tiendas como Coppel o Elektra, bancos, tarjetas o financieras no tienen derecho legal de meterte a la cárcel solo por no pagar.
⚠️ Las únicas excepciones que sí pueden llevar a prisión:
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Fraude (por ejemplo, sacar un crédito usando datos falsos o identidad de otro).
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No pagar pensión alimenticia, que sí está tipificado como delito familiar.
⚠️ Lo que sí pueden hacer los acreedores
Aunque no pueden llevarte a prisión por deudas civil-comerciales, sí tienen otras herramientas legalmente válidas:
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Reportarte al Buró de Crédito, lo que afecta tu historial y tus futuras opciones.
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Iniciar un juicio civil en tu contra para cobrar lo que debes.
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Pedir el embargo de bienes (si tienen sentencia) para recuperar lo que se otorgó.
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Cobrarte intereses moratorios y gastos derivados del proceso, si están establecidos en el contrato.
🛠️ Tres acciones que tú puedes tomar para protegerte
1. Si te demandan, contesta siempre la demanda.
Tienes 9 días hábiles para responder una demanda civil.
Si no lo haces, se puede dictar sentencia en tu contra por “rebeldía”.
Presenta tus defensas, pactos de pago o argumentos desde el inicio.
2. Verifica la prescripción de tu deuda.
La mayoría de las deudas comerciales prescriben en 10 años.
Si han pasado más de 10 años sin que te hayan demandado, puede que esté legalmente extinta.
3. Evita que te acosen.
Acredita tus pagos, exige documentos, guarda mensajes.
Si te llaman fuera de horario, te amenazan o usan métodos ilegales, denúncialo ante CONDUSEF.
Tú tienes derechos.
❤️ Para la persona que menos tiene
Si sientes que la deuda te ahoga, recuerda: no eres menos por deber dinero.
Tienes derecho a vivir con dignidad.
Exige acuerdos reales, consulta asesoría gratuita, pide apoyo.
No permitas que te intimiden con prisiones que no pueden hacer valer.
Pero también, haz tu parte.
Negociar, responder, ponerte al corriente aunque sea poco… eso construye tu camino hacia la tranquilidad.
La deuda no es una cadena perpetua.
La prisión no es opción para quienes solo deben dinero.
El abuso sí lo es.
Haz valer tu dignidad, exige tus derechos… y camina hacia un mañana con menos estrés, más futuro, más oportunidad.
