👉👉 Por décadas, el agujero en la capa de ozono fue una de las mayores amenazas para nuestro planeta.
La capa que nos protege de los rayos ultravioleta estaba debilitada por los quĂmicos que los humanos liberábamos en la atmĂłsfera.
Pero hoy, gracias al esfuerzo global, podemos decir algo que suena casi milagroso: la Tierra está sanando. 🌍💚
El Protocolo de Montreal, firmado en 1987, logrĂł que casi todos los paĂses del mundo dejaron de usar las sustancias que destruĂan el ozono.
Esa unión —rara en la historia humana— es lo que más está funcionando:
cuando nos unimos por una causa mayor, los resultados se sienten en el aire, en el cielo y en la vida misma. 🌱
La ciencia, la cooperación y la conciencia colectiva han hecho posible que el agujero en la capa de ozono esté cerrándose poco a poco.
Los expertos dicen que si seguimos asĂ, para mediados de este siglo, el escudo que protege a la Tierra podrĂa estar completamente recuperado.
Pero esto no significa que el trabajo esté terminado.
La lección es clara: cuando cuidamos el planeta, él también nos cuida a nosotros.
Debemos seguir reduciendo la contaminaciĂłn, evitar los quĂmicos dañinos, apostar por energĂas limpias y recordar que nuestras decisiones diarias tienen un impacto global.
💫 Hoy, más que nunca, podemos creer que lo imposible es posible.
El planeta puede sanar.
Y depende de todos nosotros que este milagro continúe. 🌎💚
