Cuando tu perro te lame, la mayoría piensa que es solo cariño.
Pero en realidad, es algo mucho más profundo.
Su lengua no funciona solo como una muestra de afecto.
Es una herramienta de información.
Tu piel guarda rastros invisibles: olores, sal, pequeñas señales químicas de todo lo que hiciste en el día. Con una sola lamida, tu perro puede percibir dónde estuviste, si conviviste con otros animales e incluso cambios en tu estado físico.
⸻
Pero no todo es biología.
Lamer es un comportamiento que viene desde sus primeros días de vida.
Su madre lo hacía para limpiarlo, calmarlo y fortalecer el vínculo. Es una conducta asociada a protección y pertenencia.
⸻
Cuando tu perro te lame, también puede estar buscando conexión.
Los perros son expertos en leer señales emocionales. Cambios en tu postura, tu tono de voz e incluso en tu olor corporal cuando estás estresado.
Por eso a veces insiste más cuando no estás bien.
⸻
No es solo saliva.
Es exploración, comunicación y vínculo social.
Eso sí: no siempre significa lo mismo.
A veces es emoción.
A veces es hábito.
A veces simplemente le gusta el sabor salado de tu piel.
⸻
Pero en muchos casos, detrás de esa lamida hay algo claro:
eres parte de su círculo seguro.
Y para un perro, eso es lo más poderoso que existe. 🐾
