Así vive FOFO Márquez en prisión 2 años después

A las 4 de la mañana todos se levantan. Comienza el pase de lista, la limpieza de las áreas y después llega el desayuno. Así transcurre la vida dentro de prisión, muy lejos de los autos de lujo, las fiestas y los viajes que Fofo Márquez presumía en redes sociales.
Hoy permanece recluido en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social Molino de Flores, en Texcoco, Estado de México, donde cumple una sentencia de 17 años y 6 meses por tentativa de feminicidio.
Durante el día, los internos pueden participar en actividades educativas, laborales, culturales y deportivas. En este mismo penal incluso se realizan torneos de futbol como parte de los programas de reinserción.
Fofo también vive bajo vigilancia constante. Desde que llegó a Texcoco se informó que sería monitoreado las 24 horas y que tendría que convivir con otros internos.
Pero sobre su vida detrás de las rejas también existen versiones difíciles de comprobar. Un exinterno aseguró en redes sociales que Fofo habría tenido acceso a videojuegos, internet e incluso redes sociales. Hasta ahora, esas afirmaciones no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades penitenciarias.
El propio Fofo ha contado una versión muy distinta. En una llamada difundida desde prisión aseguró haber pasado tiempo en un módulo con fuertes restricciones, sin reloj y con pocas referencias para saber si era de día o de noche, al grado de aprenderse los horarios por la llegada de la comida.
Han pasado más de dos años desde su detención. El joven que alguna vez se hizo famoso mostrando una vida millonaria ahora pasa sus días siguiendo las reglas y horarios de un penal.
Y salvo que su situación jurídica cambie, todavía le quedan muchos años detrás de las rejas.

