Nunca cometas este error con tu hija, por favor.
Muchas mujeres desaparecen en México.
Y por eso es importante que todas las mamás conozcan esta información.
Hay algo que está en tus manos, en casa, que puede ayudar a tu hija más de lo que crees:
que confíe en ti.
Que sepa que, si te llama por cualquier razón, nunca la vas a juzgar.
Porque la confianza para llamarte le puede salvar la vida.
Por eso es importante que, cuando te cuente algo, no se sienta juzgada.
Ella tiene que saber que te puede llamar a la hora que sea, con el problema que sea, y que tú estarás ahí para ayudarla de inmediato.
Porque muchas veces, una hija no se queda en un lugar peligroso porque quiera.
Se queda por miedo a la reacción de sus papás.
Piensa: “Mejor me aguanto, me van a regañar”…
y se calla.
Y ese silencio, en este país, puede costar todo.
Por eso no esperes a que pase algo para decírselo.
Díselo hoy.
Mírala a los ojos:
“Pase lo que pase, donde estés, a la hora que sea… llámame, y yo voy por ti.
Y nunca te voy a juzgar por hacerlo”.
Repíteselo hasta que lo crea de verdad.
Porque el regaño, las preguntas, la lección…
todo eso puede esperar a mañana.
Lo único que importa es que ella siempre vuelva a casa.
No la juzgues.
Escúchala.
Que sepa que tu casa siempre será su lugar seguro.
Porque una hija que confía en sus papás…
es una hija más protegida.
Comparte esto con todas las mamás que conozcas.
Esta información puede salvar una vida. ♥️
