Muchos perritos y gatitos son picados por arañas violinistas o alacranes… y sus dueños no se dan cuenta hasta que el veneno ya avanzó demasiado.
Porque muchas veces empieza con algo pequeño: una ronchita, inflamación, dolor o una simple zona roja.
Pero por dentro, el veneno puede comenzar a dañar tejido, afectar órganos y poner en riesgo la vida de tu mascota.
Si sospechas que algo lo picó, esto es lo que NO debes hacer:
• NO le pongas pomadas caseras.
Ni ajo.
Ni alcohol.
Ni vinagre.
Ni remedios de internet.
Muchos de esos “tips” solo irritan más la herida y hacen perder tiempo valioso.
• NO pongas calor.
Ni agua caliente.
Ni compresas calientes.
El calor puede hacer que el veneno avance más rápido.
Lo mejor es poner hielo envuelto en una tela por periodos cortos.
• NO dejes que tu mascota corra o se estrese demasiado.
Entre más movimiento haya, más rápido puede distribuirse el veneno en el cuerpo.
Y algo muy importante: no te quedes esperando “a ver si mejora”.
Si notas inflamación fuerte, dolor intenso, temblores, vómitos, debilidad, dificultad para respirar o piel que empieza a ponerse oscura… tienes que llevarlo al veterinario lo antes posible.
En muchos casos, la forma correcta de tratar este tipo de picaduras es con medicamentos especiales e incluso antiveneno para ayudar a revertir el efecto del veneno antes de que el daño avance.
Las primeras horas pueden hacer una diferencia enorme.
Y para prevenirlo:
• Sacude cobijas, ropa y zapatos antes de usarlos.
• Revisa debajo de camas, cajas, rincones oscuros y muebles.
Las arañas violinistas y alacranes aman esconderse en lugares tranquilos.
