En Tijuana, hay una “patrulla” distinta.
No persigue criminales…
rescata vidas.
Es una veterinaria que sale todos los días con croquetas, caldo de pollo y medicinas…
pero sobre todo, con una misión.
Buscar a los perritos que nadie quiere ver.
Los encuentra heridos, enfermos, con miedo…
Y ahí mismo, en la calle,
los revisa, los cura y los desparasita.
Su historia no empezó como un proyecto…
Empezó como una tragedia.
Un día, alguien entró a robar a su casa.
Su perro, Guapo, intentó defenderla.
Lo golpearon hasta dejarlo agonizando.
Cuando ella llegó, todavía estaba con vida.
Intentó ayudarlo…
pero no tenía el conocimiento.
Guapo murió.
Y en ese momento, todo cambió
Y en ese momento, ella tomó una decisión:
convertirse en veterinaria
para que ningún perrito volviera a morir así.
Hoy, cada calle que recorre…
cada animal que salva…
es una forma de cumplir esa promesa.
Su siguiente meta 🎯
Crear una clínica gratuita para perritos de la calle.
Un lugar donde la ayuda
no dependa del dinero.
Porque en una ciudad como Tijuana…
también hay personas que están cambiando todo.
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y ayuda a que más personas conozcan su historia. 🐾
