Cada año, miles de niños se pierden por un descuido, un segundo lo cambia todo. En un aeropuerto. En un centro comercial. En un parque. A veces es un descuido. A veces es confusión. Y en los peores casos… es algo más grave.
La diferencia entre el pánico y la seguridad no es la suerte.
Es la preparación.
Un experto en seguridad recomienda enseñarles estas 3 cosas antes de salir de casa:
Quédate donde estás
Si te das cuenta de que no me ves, no corras.
No empieces a buscar.
Quédate en el mismo lugar.
Si estás en algo que se mueve, como un tren, bájate en la siguiente parada y espera ahí.
No hables con cualquier adulto
Busca a alguien con uniforme.
Alguien detrás de un mostrador.
Un guardia.
Un empleado del lugar.
O una mamá con hijos.
Aprende a decir esto
No grites solo “mamá”.
Di mi nombre completo.
Y si alguien te ayuda, repite:
“Me llamo __.”
“Estoy separado de mi mamá/papá.”
“Su nombre es __.”
Y algo más importante:
Memoriza un número de teléfono.
Los celulares se descargan.
Se pierden.
No siempre tienen señal.
La calma también se enseña.
Si algún día nos separamos, yo no me voy a quedar esperando.
Te voy a estar buscando activamente.
Prepararlos no les da miedo.
Les da seguridad.
La imagen fue creada con fines ilustrativos y no corresponde a una fotografía real.
