Siempre nos enseñaron que mentir está mal.
Pero hay algo más importante que decir la verdad:
la seguridad de tu hija.
Porque hay personas que no preguntan por curiosidad…
preguntan para medir vulnerabilidad.
Estas son 5 mentiras que pueden protegerla:
1. “No estoy sola.”
Si alguien le pregunta si está sola en casa, la respuesta siempre debe ser no.
Puede decir:
“Mi papá está aquí.”
“Mi mamá está en la cocina.”
Y nunca abrir la puerta.
2. “Me están esperando.”
Si un desconocido se le acerca en la calle o afuera de la escuela y le pregunta si está sola, debe decir que no.
Puede responder:
“Mi mamá viene atrás.”
“Mi tío está estacionado aquí.”
Y alejarse de inmediato.
3. “No puedo ayudarte.”
Si un adulto le pide ayuda para cargar algo o buscar algo perdido, la respuesta debe ser no.
Un adulto que necesita ayuda, le pide ayuda a otro adulto.
4. “Ya llamé a mi papá.”
Si alguien insiste en hablar con ella o la incomoda, puede decir que ya avisó en casa y que la están esperando.
5. Gritar, aunque no sea verdad
Si se siente en peligro, puede gritar:
“¡No es mi papá!”
“¡No es mi mamá!”
Aunque la persona diga que sí lo es.
En casa hablamos con la verdad.
Pero si mentir la mantiene a salvo,
quiero que sepa que estaré de su lado.
Porque su seguridad siempre será más importante que cualquier regla.
