Así puedes protegerte de una acusación falsa de una mujer

A los hombres nos enseñaron a defendernos de un golpe. Nadie nos enseñó a defendernos de una acusación falsa, que no deja marcas, pero te puede quitar el trabajo, los amigos y hasta a tus hijos.
Si eres hombre, esto te puede salvar. Y si eres mamá de un hijo varón, también te sirve.
Mándale esto por WhatsApp a tus amigos.
NUNCA A PUERTA CERRADA
Si eres maestro, entrenador, médico, jefe o trabajas con el público, evita quedarte solo con una persona en un lugar cerrado. Puerta abierta, otra persona cerca o un lugar a la vista. Sin testigos, todo se vuelve tu palabra contra la de alguien más.
QUE TODO QUEDE ESCRITO
Las pláticas importantes, por mensaje. Y no borres conversaciones, aunque sean incómodas. Un chat completo, con fecha y hora, puede valer más que cualquier testigo.
SI GRABAS, AVISA
Una cámara a la vista, con un letrero que diga que se está grabando, te protege a ti y a los demás. Pero antes revisa qué permite la ley de tu país o tu estado: en algunos lugares grabar audio sin permiso es delito.
SI UN DÍA TE ACUSAN
No contestes, no busques a la persona y no te defiendas en redes. Lo primero es hablar con un abogado.
Y algo que casi nadie hace: junta de inmediato lo que pruebe dónde estabas y con quién. La ubicación de tu celular, recibos, cámaras y testigos. Con los días, eso se pierde.
Busca también apoyo emocional. Una acusación pesa, y nadie tiene que cargarla solo.
Esto no es para desconfiar de las mujeres que denuncian: toda denuncia se tiene que investigar. Es para que, si un día te acusan de algo que no hiciste, sepas cómo demostrarlo.

